jueves 27 de noviembre de 2008

L a b e r i n t o

Fue un paso diferente. Nunca había entrado a un laberinto como este, estaba asombrada de lo poco que había conocido en mi vida, y me sentia feliz de vivir esta nueva etapa. Muchas veces me dio miedo perderme en aquellos pasadisos y calles sin salida. Muchas curvas, que en diferentes oportunidades senti lejanas. Me dio miedo, sí, le temi.
Viví un par de años escondida en aquel lugar, y cada día para mi era algo diferente, algo radical y exotico. No supe cómo ni cuando salí de aquel lugar, y cuando lo hice me di cuenta de que había salido sin nada. Era un ser completamente diferente al que habia entrado hace ya un par de años. Me senti ajena en mi propio cuerpo, y seguia con miedo.
Busque recuperar aquella identidad, paso el tiempo y mire hacia un camino similar al que añoraba e intente recuperarlo todo, pero me di cuenta, que nada iba ser igual; no lograba sentir esa sensación me era imposible.
Lo añoré, añoré el pasado en aquellos caminos largos y oscuros que me llevaron a sentir cosas inimaginables, lo añoré y sigo añorando aquellas ramas y hojas que abrazaban mi cuerpo en noches tan frias que hicieron sentir mi cuerpo calido, añore y seguiré añorando eternamente a ese viento de cada noche que movia sus hojas en son a mi, y que cada luna me hacian renacer.